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5 avances médicos que intentan frenar la enfermedad de Parkinson

mayo 13, 2021
parkinsons 5 avances médicos que intentan frenar la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad debilitante que afecta de 7 a 10 millones de personas en todo el mundo. No solo cambia por completo la vida de quienes la padecen, daña sus células nerviosas, la función cerebral y la cognición, sino que también devasta a la familia y los seres queridos de quienes padecen la enfermedad. La enfermedad de Parkinson fue descubierta por primera vez en 1817 por James Parkinson, y en ese entonces se la conocía como parálisis temblorosa. En los casi 200 años transcurridos desde su descubrimiento, la comunidad médica ha adquirido conocimientos sobre cómo funciona la enfermedad y cómo se desarrolla. Sin embargo, no se ha encontrado cura.

Durante años, los científicos han tratado de comprender mejor la enfermedad de Parkinson mientras proponen tratamientos y medicamentos para tratar de tratar los síntomas de quienes la padecen. La parte complicada es que la enfermedad de Parkinson afecta a las personas de manera diferente y su gravedad y causas difieren de una persona a otra, lo que hace que encontrar una cura sea aún más difícil. Afortunadamente, se han logrado una serie de avances importantes que podrían conducir a tratamientos que ralentizan la progresión de la enfermedad o la previenen por completo. Aquí hay cinco avances médicos que pueden ayudar a retrasar la enfermedad de Parkinson.

1. Inyección de neuronas

La inyección de neuronas es un tratamiento esperanzador para el Parkinson que fue desarrollado por bioingenieros de las universidades de Stanford y Rutgers. Básicamente, así es como funciona el proceso: las células madre extraídas del tejido adulto se convierten en andamios de fibras, y esas fibras sanas reemplazarían a las células dañadas. El proceso se probó en ratones y los investigadores encontraron resultados positivos. Los ratones no solo sobrevivieron, sino que prosperaron después de ser tratados. Se estima que se necesitarán al menos diez años para que la inyección de neuronas reciba luz verde para los ensayos en humanos.

Parte de lo que hace que la enfermedad de Parkinson sea tan difícil de combatir es que se apodera de las células nerviosas del cerebro, que son vitales para el funcionamiento y la salud de los seres humanos. Si la inyección de neuronas puede funcionar en humanos, será un paso importante hacia la búsqueda de una cura para el Parkinson y ralentizaría drásticamente la progresión de la enfermedad. Además del Parkinson, las terapias de inyección de neuronas pueden ayudar a quienes padecen otros trastornos y lesiones cerebrales, como la enfermedad de Lou Gehrig, el Alzheimer y la esclerosis múltiple.

2. Duopa

Duopa, formalmente conocida como suspensión enteral de carbidopa / levodopa, se usa para tratar los síntomas motores del Parkinson y retrasar su progresión. Aunque es un medicamento, debe administrarse a través del intestino delgado, lo que requiere cirugía para insertar un tubo para que el medicamento llegue al cuerpo. El principal beneficio de usar Duopa es que tiene los mismos ingredientes que los medicamentos orales que se usan para tratar los síntomas de la enfermedad de Parkinson, pero el cuerpo lo absorbe mejor y reduce los retrasos entre las dosis, que se conocen como tiempos de inactividad. Cuando los pacientes que no están tomando inhibidores no selectivos de la monoaminooxidasa (MAO) llegan al punto en que deben tomar dosis altas o muy frecuentes de medicamentos, Duopa es una buena alternativa.

3. Estimulación cerebral profunda

La estimulación cerebral profunda es otra opción quirúrgica para retrasar la progresión de la enfermedad de Parkinson y es particularmente eficaz para tratar temblores, rigidez, problemas de movilidad y lentitud de movimientos. Un pequeño dispositivo llamado neuroestimulador se implanta quirúrgicamente en el cerebro del paciente y envía señales eléctricas dirigidas, generalmente a partes del globo pálido, tálamo o núcleo subtalámico. De esta manera, el neuroestimulador funciona para el cerebro de manera similar a como funciona un marcapasos para el corazón.

En lugar de dañar el tejido cerebral sano y las células nerviosas, la estimulación cerebral profunda bloquea las señales eléctricas del cerebro a las áreas que causan los síntomas de la enfermedad de Parkinson. Actualmente, la estimulación cerebral profunda solo está disponible para pacientes con enfermedad de Parkinson que han tenido poco o ningún éxito en el control de sus síntomas con medicamentos. Además, este tratamiento a menudo permite a los pacientes reducir significativamente las dosis prescritas y evitar los efectos secundarios relacionados con el uso prolongado de ciertos medicamentos para la enfermedad de Parkinson.

4. Inhibidores de quinasa LRRK2

Después de estudiar un modelo muy detallado para la enfermedad de Parkinson, los científicos de la Universidad de Alabama en Birmingham han descubierto una interacción neuronal que es clave para la progresión de la enfermedad de Parkinson. Según su investigación, la clave para combatir la enfermedad puede estar bloqueando esta interacción. El culpable es una enzima quinasa LRRK2 anormal, que es el vínculo genético y la causa más común de la enfermedad de Parkinson. Cuando los procesos de la enzima se bloquean, el daño a los nervios se ralentiza notablemente, al igual que los síntomas característicos de la enfermedad de Parkinson.

El desarrollo de fármacos inhibidores de la quinasa LRRK2 puede evitar que la enzima destruya más células nerviosas y ralentizar el desarrollo de los síntomas de la enfermedad de Parkinson. La buena noticia es que esta investigación respalda el desarrollo continuo de dos medicamentos que funcionan bloqueando las enzimas quinasas LRRK2, lo que significa que los tratamientos pueden estar disponibles para los pacientes mucho antes.

5. Bloqueadores de c-Abl

Uno de los avances más recientes y emocionantes en la investigación de la enfermedad de Parkinson es el descubrimiento de una proteína que, cuando se inhibe, puede ralentizar o incluso detener la progresión de la enfermedad. Esa proteína se llama c-Abl. Cuando se estudia en ratones sanos, el aumento de la producción de c-Abl conduce al desarrollo de la enfermedad de Parkinson. En los seres humanos, c-Abl se combina con otra proteína para formar grupos llamados cuerpos de Lewy, que destruyen las células cerebrales y afectan negativamente el control del cerebro de las funciones motoras, lo que lleva a los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Si la actividad de c-Abl está controlada o bloqueada, la enfermedad de Parkinson puede potencialmente detenerse. Un fármaco para humanos que pudiera actuar eficazmente como bloqueador de c-Abl sería un gran paso hacia la búsqueda de una cura y beneficiaría la vida de millones de personas que padecen la enfermedad de Parkinson. La interacción c-Abl recién descubierta también puede conducir al desarrollo de un marcador para medir la gravedad de la enfermedad de Parkinson; actualmente, no hay ningún marcador, lo que dificulta la búsqueda de nuevos tratamientos.

Lo que hace que este descubrimiento sea más increíble es que ya existe un medicamento aprobado por la FDA disponible para los pacientes con leucemia que actúa como inhibidor de c-Abl. La investigación ahora se ha centrado en confirmar qué tan bien funciona este medicamento para prevenir y controlar los síntomas de la enfermedad de Parkinson, de modo que pueda aprobarse para los pacientes que padecen la enfermedad.

Referencias

http://news.rutgers.edu/news/future-brain-therapies-parkinsons-possible-stem-cell-bioengineering-innovation/20160317#.V5TwBKLAYrc
http://www.pdf.org/en/surgical_treatments
https://www.ucsfhealth.org/education/interview_ostrem_latest_advances_in_parkinsons_disease/
http://sciencebulletin.org/archives/3414.html
http://www.medicalnewstoday.com/articles/311249.php